Skip to main content

“Ella soñaba con recibir recién nacidos, tal vez su destino lo encontró platicando con la madre tierra o con el espíritu guardián del agua, ella es la que platica y consulta con la abuela luna para saber sobre los alumbramientos, recoge hierbas y flores para curar a las mujeres y esperar a los recién nacidos.. ella es la que cuida.”

 

Dentro de la primera edición del Festival de Radio y Cine Comunitario que se realizó en el 2021, en Oaxaca tuvimos la oportunidad de ver la Película “Iyonel (Mujer Sabia)” producida en el 2018 por Cleida Cholotio* del Colectivo Lemov (Guatemala).

La película nos muestra la sabiduría y la valentía de Dominga, quien atraviesa momentos de dolor y de alegría mientras cumple con su labor como partera. Nos habla del respeto a la naturaleza, al cuerpo de las mujeres y a la vida misma.

A través de las imágenes y de las palabras de Dominga, podemos percibir la conexión profunda que existe entre ella y las mujeres a las que asiste, así como el profundo amor y dedicación que pone en su trabajo. Nos hace reflexionar sobre la importancia de valorar y respetar las tradiciones y conocimientos ancestrales, así como de luchar para que todas las mujeres tengan acceso a una atención médica digna y segura durante el embarazo y el parto.

“Iyonel”, nos invita a celebrar la labor de mujeres como Dominga, que con su esfuerzo y dedicación contribuyen a traer nuevas vidas a este mundo y a cuidar de la comunidad. Nos recuerda que el amor, la sabiduría y la solidaridad son pilares fundamentales en la construcción de un mundo más justo y equitativo.

Partería en riesgo

En Guatemala como en México, la labor de las parteras es fundamental para garantizar un parto respetuoso, cálido y seguro, es importante que se reconozca y se valore su trabajo dentro del sistema de salud por su experiencia y conocimientos ancestrales que han sido transmitidos de generación en generación.

Es necesario buscar mecanismos de colaboración entre las parteras tradicionales y las y los profesionales de la salud, para garantizar la atención integral de las mujeres durante el embarazo, parto y post-parto. Ya que es fundamental que se respete la autonomía y la decisión de las mujeres sobre cómo quieren dar a luz, y que se promueva un parto respetuoso y libre de violencia obstétrica.

Es urgente que se promueva el diálogo entre las autoridades de salud y las parteras, para que juntos puedan trabajar en la creación de políticas que reconozcan y valoren su labor, garantizando así que las mujeres de las comunidades indígenas puedan seguir teniendo acceso a una atención respetuosa y culturalmente adecuada durante el embarazo y el parto.

La partería es una tradición ancestral que no debe perderse, sino que debe ser valorada y protegida para el bienestar de las mujeres y las comunidades indígenas en su conjunto.

El 26 de marzo del 2024, las parteras en México celebraron la entrada en vigor de la reforma a la Ley General de Salud, que permite que las parteras tradicionales puedan emitir certificados de nacimiento en México, lo que les da mayor legitimidad y reconocimiento a su labor, aquí solo hay que estar pendientes de que en la práctica se lleve a cabo, para que no quede como letra muerta.

La emisión de certificados de nacimiento por parte de las parteras tradicionales también contribuye a garantizar el derecho a la identidad de todas las personas, asegurando que los recién nacidos tengan un registro oficial que les permita acceder a servicios básicos y derechos fundamentales.

Esta medida busca promover y respetar las prácticas tradicionales de las parteras, que han sido fundamentales en la atención de los partos y la salud de las mujeres en muchas comunidades rurales y marginadas. Además, se reconoce su importante labor en la reducción de la mortalidad materna y en la promoción de la salud materna y neonatal.

Es fundamental hacer visible el trabajo de las mujeres de todos los territorios, ya que a menudo han sido invisibilizadas y silenciadas en la sociedad. Al mostrar sus historias, luchas, dolores y alegrías en pantallas y ondas sonoras, se les da voz y se reconoce su valioso aporte a la sociedad.

El Lugar Que Habitamos es un espacio plural y abierto, donde todas las personas pueden encontrar un lugar y compartir sus experiencias de forma armoniosa. Es importante seguir construyendo juntos en colectivo, para generar un cambio positivo en nuestra sociedad y promover la igualdad de género, el cuidado de la naturaleza y la vida.

 

*Cleida Cholotio, mujer maya Tzutujill. Es realizadora audiovisual, documentalista y foto-cinematógrafa, originaria de San Juan La Laguna, Sololá Guatemala. Estudió en la Escuela de Cine y Televisión de Guatemala, “Casa Comal”.

Leave a Reply